Buñuel, Luis

Como escribí en otra ocasión cuando me pidieron una reseña del libro, si alguien necesita un revulsivo interior para reencontrar las ganas de vivir, si alguien requiere coger fuerzas y ánimos para enfrentarse de nuevo con el día a día, recomiendo encarecidamente la lectura de estos recuerdos (que no autobiografía como tal), escritos durante años por Luis Buñuel. Porque Mí último suspiro es sobre todo y ante todo, un canto a la vida, a las ganas de vivir, a la necesidad de exprimir cada segundo, cada minuto, cada oportunidad que se presente en la vida.


Al cerrar el libro, después de haber devorado sus páginas, uno lo que más desea es ponerse a hacer esas cosas que siempre ha deseado hacer pero que nunca ha realizado, tal vez por cobardía, por vergüenza o por apatía, y las frases de Buñuel, con esa tremenda fuerza vital que desprenden, llaman a nuestro atrevimiento por su nombre de pila y nos azuza para dejarnos arrastrar por una vez por nuestros deseos y dejar a un lado la sociedad opresora.
Con una mirada irónica pero al mismo tiempo nítida, objetiva, cercana y con la suficiente distancia, Luis Buñuel nos relata situaciones de su infancia en Zaragoza y en Calanda en las que ya despuntaba su diferente personalidad y su rebeldía natural, pasa después a su estancia en la Residencia de Estudiantes en la que conoció a varios de sus grandes amigos, narra su amistad con Lorca, Dalí y muchos otros personajes influyentes de nuestro siglo a los que desmitifica y al mismo tiempo alaba con cariño, nos relata las locuras realizadas en el seno del grupo surrealista, sus contradicciones y evolución y su posterior desaparición y su influencia innegable en la cultura posterior, desgrana las atrocidades de la Guerra Civil tanto del bando republicano como del fascista y sus actividades en el exilio, nos cuenta sus viajes a Hollywood, las dificultades de subsistencia, su aproximación a la industria del cine, alaba su vida en México y la oportunidad de realizar allí tantas películas, etc. Todo ello salpicado de un fino humor, de una inmensa ternura, de un amor por la vida que nos atrapa en cada una de las palabras que conforman el libro.
No faltan reflexiones filosóficas, anécdotas divertidas y no tan divertidas, una exhaustiva enumeración de los personajes con los que tuvo alguna relación, un análisis de sus relaciones personales en cuanto al sexo y a la amistad, una crítica objetiva de sus películas, un rechazo a todo tipo de violencia, una lista de sus manías y de sus repulsiones, y entre otro montón de interesantes cosas, un divertido capítulo dedicado a glosar los efectos beneficiosos del alcohol y las consecuentes borracheras en la creatividad y una receta exclusiva del dry-martini conseguida, según confiesa, a base de realizar pruebas y pruebas utilizándose a si mismo como conejillo de indias.
Confieso que estuve tentado de probar la receta y experimentar en mi propia piel los beneficios de la borrachera para escribir este comentario, pero no lo hice (tampoco recomiendo a nadie que lo haga) pero si recomiendo la lectura de este maravilloso libro que nos muestra la trayectoria vital de un hombre genial que logra transmitir, con ese espíritu indomable del que hace gala, un inmenso amor a la vida y unas tremendas ganas de vivir a tope. Como sin duda alguna hizo Luis Buñuel.

-> El director en Wikipedia
-> Descargar "Mi último suspiro" desde aquí
-> Vídeo
- Ver anécdota y carta de y sobre Luís buñuel.

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