James, Henry

(1843-1916)
"Hay tres cosas importantes en la vida: ser amable, ser amable y ser amable" (Sic. del autor).

El Henry James que conocemos, ese gran escritor, era el hermano menor del importante filósofo y psicólogo William James inventor del pragmatismo y del "fluir de la conciencia", teoría intelectual que, luego, adoptarían muchos notables escritores para llevar adelante un estilo de escritura como por ejemplo Virginia Wolf, William Faulkner y el propio James Joyce que fueron, entre otros muchos, sus entusiastas seguidores .
El joven Henry, gran lector desde la infancia, comenzó temprano su actividad literaria. De educación rigurosa y bien asistida comenzó a degustar los placeres que la vida ofrecía como, por ejemplo, viajar por el mundo. Tanto y hasta tal punto que, en cuanto pudo abandonó su Estados Unidos natal para ir a parar a Europa recorriéndola con placer recalando más decididamente en París en donde conoció y trató a Goncourt, a Maupassant, a Balzac, como también se hizo amigo del ruso Turgueniev, estableciéndose después en Inglaterra en donde se quedó y escribió la gran mayoría de su obra.
Cada novela de Henry James, cada cuento, es un fino tejido donde estética y ética se van dando la mano. Su prosa es morosa, elegante, refinada, profundamente observadora. Sus personajes están delineados a la perfección y los ambientes en donde se desarrollan sus tramas son los de una alta burguesía o aristocracia en decadencia pero que conservan las "buenas costumbres" y algún difuso secreto familiar (no olvidar "La otra vuelta de tuerca" o "La heredera", llevadas ambas al cine hasta la saciedad consideradas en dicho llamado "séptimo arte" como dos grandes clásicos maestros, la primera por ser considerada una obra maestra de la literatura de misterio, suspense y paranormalidad y la segunda por el tremendo conocimiento de las relaciones familiares y amorosas como paradigmas de la venganza, el deshonor y el dominio.
Cada texto de su autoría, produce conmoción e interés en el lector. Tal vez, por la forma distinguida de expresarse, por esa toma de distancia que, adrede, pone entre él y la escritura y por la perfección de una forma que nunca abandonó y que, por el contrario, corrigió -como Flaubert- hasta la exasperación.
Pero no podemos caer en la tentación de creer que James sólo reparó en la forma. En esos trazos que delineaban una situación, un carácter, iba pergeñando el fondo de la cuestión como lo hace en "Los papeles de Aspern" (1888), uno de sus relatos más logrados, donde la búsqueda de un manuscrito, del poeta romántico Percy Shelley, le permite trazar uno de los más conmovedores testimonios sobre la soledad y el dasamor.
supo construir existencias paradigmáticas, supo hablarnos de niños que jugaban a los fantasmas, supo decirnos que la vida, aún desde la opulencia, siempre tiene ese agridulce clima de infelicidad, el enigma de la finitud del tiempo, las acechanzas de la enfermedad y el color casi gris y lánguido de la soledad inevitable.
Escribió 20 novelas, 112 cuentos, 12 obras de teatro, una infinidad de crónicas de viaje, numerosísimos artículos y notas periodísticas y el talento de James y su fama llegaron a su país natal, Estados Unidos, al que retornó para encontrarse con un mundo que le disgustaba, producto de un desarrollo industrial y masificante que no era el mundo de James y que plasma en sus diferenciados libros “El americano” y “Los Europeos”, volviendo después a Londres hasta su muerte.
Tal vez por todo eso y muchas cosas más, los lectores de cualquier lugar del mundo, considerando su obra atemporal, como lo es, lo continúan condecorando constantemente cada vez que abren las páginas de sus libros y se introducen en su mundana seducción.

-> El autor en Wikipedia
-> Enlace de referencia sobre una obra inédita del autor de reciente publicación (18/01/2010)
-> Descargar libros del autor desde aquí

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