Zweig, Stefan

(Austria, 1881-1942)
"La medida más segura de toda fuerza es la resistencia que vence" (Sic.del autor)
"El amor es como el vino, y como el vino también, a unos reconforta y a otros destroza"

Stefan Zweig es sin duda, uno de los grandes escritores del siglo XX, y su obra ha sido traducida a más de cincuenta idiomas.
Los centenares de miles de ejemplares de sus obras que se han vendido en todo el mundo atestiguan que Stefan Zweig es uno de los autores más leídos del siglo XX. Zweig se ha labrado una fama de escritor completo y se ha destacado en todos los géneros. Como novelista refleja la lucha de los hombres bajo el dominio de las pasiones con un estilo liberado de todo tinte folletinesco. Sus tensas narraciones reflejan la vida en los momentos de crisis, a cuyo resplandor se revelan los caracteres; sus biografías, basadas en la más rigurosa investigación de las fuentes históricas, ocultan hábilmente su fondo erudito tras una equilibrada composición y un admirable estilo, que confieren a estos libros categoría de obra de arte. En sus biografías es el atrevido pero devoto admirador del genio, cuyo misterio ha desvelado para comprenderlo y amarlo con un afecto íntimo y profundo. En sus ensayos analiza problemas culturales, políticos y sociológicos del pasado o del presente con hondura psicológica, filosófica y literaria.

Pero, ¿por qué han tenido tanta resonancia y tanto éxito sus obras? El mismo Zweig nos da la clave en su Autobiografía: " ... el inesperado éxito de mis libros proviene, según creo, en última instancia de un vicio personal, a saber: que soy un lector impaciente y de mucho temperamento. Me irrita toda facundia, todo lo difuso y vagamente exaltado, lo ambiguo, lo innecesariamente morboso de una novela, de una biografía, de una exposición intelectual. Sólo un libro que se mantiene siempre, página tras página sobre su nivel y que arrastra al lector hasta la última linea sin dejarle tomar aliento, me proporciona un perfecto deleite. Nueve de cada diez libros que caen en mis manos, los encuentro sobrecargados de descripciones superfluas, diálogos extensos y figuras secundarias inútiles, que les quitan tensión y les restan dinamismo".
Hermann Hesse dijo de Stefan Zweig que era un maestro de la amistad y acaso ése sea el rasgo más característico del autor austriaco, su capacidad y su talento para hacer amigos y para cuidar a sus amigos. Su asombroso intercambio epistolar con los intelectuales más importantes de su época en Europa da el impresionante balance de más de 20.000 cartas privadas.

El 22 de febrero de 1942, la policía de Petrópolis, en Brasil, encontró a un hombre acostado en su cama, vestido con un traje informal, pero elegante. A su lado, una mujer cuyas manos enlazaban las suyas. Este hombre era Stefan Zweig. Le faltaban días para cumplir los sesenta años. La mujer era su segunda esposa de treinta y tres años, con nombre de soltera Altmann. Ambos habían tomado Veronal.

De él, magistralmente retratada, nos queda una amplia bibliografía entre la que se puede encontrar un espléndido retrato de toda una época de guerras y de esplendor y un friso completo de su obra polifacética, brillante, y en cierto sentido única.

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